Lo peor que se me puede hacer es algún comentario desafortunado delante mía, porque si o si, vas a tener respuesta por mi parte. Eso es lo que no sabía un Señor mexicano que vino a traer a su nieto para que lo conociera mi familia.
Un día, el Señor mexicano, intento convencerme de que el fin del matrimonio era el amor y el tener hijos, y que las mujeres debían de estar al menos los siete primeros años con sus hijos. Mi respuesta fue una risa escandalosa, es más, lo hice para que el mismo se diera cuenta de que lo que decía era desafortunado. Mi risa era un aviso, pero él insistió. Yo lo escuché y cuando terminé le dije: Ahora yo te voy a dar mi opinión. En ese momento, mi madre, y mi hermana se levantaron y se fueron.
Esas situaciones siempre me han recordado a cuando mi abuela veía nubes negras por detrás de Parapanda y decía; Si vienen de Parapanda seguro seguro que trae tormenta.
Esas situaciones siempre me han recordado a cuando mi abuela veía nubes negras por detrás de Parapanda y decía; Si vienen de Parapanda seguro seguro que trae tormenta.
No voy a decir cual fue mi opinión, por que es la que cualquier persona normal daría.
Este hombre me etiquetó como rebelde. Allí será un insulto o una característica mala, pero a mi no me desagrada la verdad... Todo fue, porque días anteriores yo estaba hablando con mi Padre sobre cómo debían de subir a la Alhambra. Hay que matizar que las conversiones con mi padre suelen ser unos decibelios más altos de lo normal, pero por lo demás fue una conversación de lo más normal (al final fueron sin mis recomendaciones, que también es lo más normal en mi padre). Cuando se acabó la conversación con mi padre, me gire y me encontré con el Señor mexicano enfrente, y me echó una charla sobre la rebeldía y ¡como no!; estamos solos en el salón. OTRA VEZ TORMENTA POR PARAPANDA HABÍAN VISTO TODOS.
Me dijo que tenía mucho carácter, pero que eso en mi se transformaba en rebeldía. Yo sinceramente, me entró por un oído y me salió por otro, pero me quedé con las ganas de decirle lo que pensaba yo de él.
Días posteriores pasó la charla del matrimonio. Y apartir de ese momento, yo intenté evitarlo constantemente, porque sabía que lo último que necesitaban todos era escucharme a mi debatir con nadie ,pero parecía que tenía un cartel en la frente de MALA CRISTIANA o de HABLEMOS TEMAS POLÉMICOS porque este señor no perdía oportunidad.
Con razón ÉL no quería venir a mi casa en estos 10 días. Ya de por sí intenta pasar desapercibido, pues cuando le decía que entrara en mi casa ÉL se negaba. Supongo que sería de pensar que yo iba a sacar la polémica o que me la sacaran. Desde esos días ÉL me ha puesto la etiqueta de que me encanta la polémica (aunque viniendo de ÉL ,esa etiqueta no me lo tomaba a mal).
Quizás polémica se traduzca en el miedo que tienen las personas en enfrentarse con una forma de ver las cosas o de pensar que no es igual que la suya. Eso no es ser polémico.
Quizás sea estúpida por siempre dar pie a la discusión, pero creo que me pasa porque siempre espero que yo al dar mi opinión la gente la respete igual que yo respeto las de ellos.
Otra polémica que ultimamente he vivido es la de la Cena de la cofradía, para mi se ha convertido en un tema de comida. Siempre que nos sentamos en la mesa sale el dichoso tema de Cofradias, de que si este no va a la cena y el porqué, y si este si va y es super guay. En mi familia se habla con broma de eso, pero las cosas si se dicen siempre es por algo.
Para mi esto viene de antes, desde hace por lo menos tres meses. Estaba en el Supermercado con ÉL, y salió el dichoso tema. Yo le pregunté directamente , y ÉL al principio se enfadó. Pero después me dijo cosas que estoy totalmente de acuerdo con él y que sirven para todo: Cada uno sus cosas las lleva por dentro, y no por ir a mas sitios e irse con tal gente se van a cambiar esas cosas. Cada uno tiene sus propios ideales y los lleva a cabo como quiere, siempre con el convencimiento de tener su conciencia tranquila.
A mi esa frase me ha servido para muchísimo. Y antes de juzgar a nadie siempre pienso que algún por qué tendrá.
Yo para ir a contracorriente, para que vean que somos dos personas independientes y también porque quiero ir, yo si voy a la cena de Cofradía. ¿Si él no me ha preguntado a mi porqué voy... por qué le tengo que preguntar yo a ÉL porqué no va?

Os dejo esta foto con historia. En resumen y en pocas palabras, ese hombre que se mantiene de brazos cruzados ante el saludo nazi es August Landmesser el cual se casó el 21 de abril de 1935 con la mujer de ascendencia judía Irma Eckler. Ese día Führer Adolf Hitler estaba presente en Hamburgo, cuando August, quién ya tenía problemas con la justicia, se negó a saludarlo como hicieron los miles de compañeros que tenía en los astilleros. Decír que su familia corrió el mismo camino que los millones de personas que tubieron que pedecer esta dictadura. Sólo sobrevivieron sus hijas quienes lo reconocieron en esta foto años después de su muerte.

Os dejo esta foto con historia. En resumen y en pocas palabras, ese hombre que se mantiene de brazos cruzados ante el saludo nazi es August Landmesser el cual se casó el 21 de abril de 1935 con la mujer de ascendencia judía Irma Eckler. Ese día Führer Adolf Hitler estaba presente en Hamburgo, cuando August, quién ya tenía problemas con la justicia, se negó a saludarlo como hicieron los miles de compañeros que tenía en los astilleros. Decír que su familia corrió el mismo camino que los millones de personas que tubieron que pedecer esta dictadura. Sólo sobrevivieron sus hijas quienes lo reconocieron en esta foto años después de su muerte.
Lo magnifico de las fotos es que son capaces de captar historias de 100 años con retratar un sólo segundo de esa historia. Sin duda es un ejemplo de coraje individual y objeción de conciencia.
SIN DUDA UNA POSTURA QUE HOY DÍA NO SE HAYA Y QUE INVITA A HACER SIMPLEMENTE LO QUE A UNO LE SALE DEL CORAZÓN.
SIN DUDA UNA POSTURA QUE HOY DÍA NO SE HAYA Y QUE INVITA A HACER SIMPLEMENTE LO QUE A UNO LE SALE DEL CORAZÓN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario