Una de las cosas más difícil en la vida es ponerse en el lugar del prójimo. Cuando una persona llora a tu lado, la frase de; no te preocupes que te entiendo, no sirve en la mayoría de las ocasiones. Las personas tenemos la magnifica cualidad de ser un ser inigualable, no hay otra persona como nosotros en todo el mundo.Hay personas que lloran sin consuelo ante la enfermedad de un familiar, es el sentimiento de no poder controlar la situación y de querer aferrarte a esa persona con toda tus fuerzas.
Hay otras que saben que la mayor parte de su tiempo va a ser para cuidar a esa persona enferma. Me sorprende el cariño, la paciencia y la dedicación, que aun siendo muy jóvenes le dan a la situación. Claramente es la que se requiere y no conozco a nadie que esté más a la altura.
Hay otras personas que me llama la atención en la soberbia en la que viven. Corriendo un tupido velo a su vida, sin vivirla pero atormentando a los demás.
Hay otras personas en las que serian felices si se les metiera en una habitación con todo su dinero en céntimos y se les diera todo el tiempo del mundo para contarlo. Me las imagino con una sonrisa en la cara, pensando que su dinero está hay, que nunca se va a perder, es sólo suyo y está hay...
Las personas que son muy fuertes por fuera pero que tienen su vida en ascuas las admiro. Y les doy animo para que encuentren esa llama que les avivará el corazón por completo.
También están las que viven de las demás personas, ya sea vivir en un sin vivir por un novio infiel dándole todos los días las mismas vueltas a la situación sin salir del círculo, o por una historia pasada con un antiguo amigo la cual se recuerda cada día. Son personas que a veces piensas que no tienen otro tema de conversación.
Otras por supuesto que no tienen educación ninguna, y que confunden el ser gracioso con el ser mal educado, que se sienten con el poder de ofender a los demás por que están protegidos. Pero claro... no es ofender, es decir las cosas con gracia, mientras los amigos se ríen. Lo mejor de todo es que estas personas en concreto no se van a dar por aludidas, por que están tan metidas en su papel, que no van a reconocer la mala educación en sus actos. Y claro, para mi es una alegría.
Otras por supuesto que no tienen educación ninguna, y que confunden el ser gracioso con el ser mal educado, que se sienten con el poder de ofender a los demás por que están protegidos. Pero claro... no es ofender, es decir las cosas con gracia, mientras los amigos se ríen. Lo mejor de todo es que estas personas en concreto no se van a dar por aludidas, por que están tan metidas en su papel, que no van a reconocer la mala educación en sus actos. Y claro, para mi es una alegría.
En definitiva, hay personas para todo y la verdad es que yo veo reflejada en todas las que he mencionado.
Caras
Caras.
Miles de millones de caras en la superficie del mundo.
Aperentemente todas diferentes
Aperentemente todas diferentes
de aquellas que ha habido y habrá.
Pero la naturaleza - cualquiera la entiende -
quizá cansada del incesante trabajo
repite sus antiguas ideas
y nos pone caras
de segunda mano.
Igual te cruzas por arquímides en vaqueros
Catalina la Grande con ropa de rebajas,
un faraón con gafas y maletín.
(...)
Caidos de hace doscientos siglos,
de hace cinco siglos
y de hace media siglo.
Alguien transpotado por aquí en una carroza dorada,
otro en un vagón al exterminio.
(...)
Miles de millones de caras en la superficie del mundo.
Tu cara, la mia, la de quien -
no lo sabrás nunca.
Quizás la Naturaleza tenga que engañar,
y para llegar a tiempo, y para dar a basto
empieza a pescar lo que anda sepultado
en el espejo del olvido.
Wislawa Szymborska.
Identificación
Qué bien que hayas venido - dice.
¿Oíste que el jueves se estrelló un avión?
Ajá, pues precisamente por ese asunto vinieron a buscarme.
Parece que él estaba en la lista de pasajeros.
Y qué igual se arrepintió.
Me dieron una pastilla para que no me desmayara.
Despues me mostraron a alguien, no sé a quien.
Todo negro, quemado, menos un brazo.
Un jirón de la camisa, el reloj, la alianza.
Me enfurecí, porque seguro que no era él.
Nunca me haría eso, tener ese aspecto.
Y de esas camisas estan llenas las tiendas.
Y ese reloj es un reloj corriente.
Y nuestros nombres en su alianza
son nombres muy comunes.
...
.Wislawa Szymborska.
Ajá, pues precisamente por ese asunto vinieron a buscarme.
Parece que él estaba en la lista de pasajeros.
Y qué igual se arrepintió.
Me dieron una pastilla para que no me desmayara.
Despues me mostraron a alguien, no sé a quien.
Todo negro, quemado, menos un brazo.
Un jirón de la camisa, el reloj, la alianza.
Me enfurecí, porque seguro que no era él.
Nunca me haría eso, tener ese aspecto.
Y de esas camisas estan llenas las tiendas.
Y ese reloj es un reloj corriente.
Y nuestros nombres en su alianza
son nombres muy comunes.
...
.Wislawa Szymborska.
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